Los prejubilados de oro del PSOE

Por más que pretenda disfrazar la percepción de esa indemnización tan generosa con argumentos de equidad, resulta palmario que su condición de cargo político es la clave que explica lo abultado de la cantidad que va a percibir.

El exalcalde socialista de León se va a embolsar nada menos que 520.000 euros por prejubilarse de su puesto de vicepresidente de Caja España, entidad de ahorro fusionada con Caja Duero.

Si la cantidad de esta indemnización ya es obscena proviniendo de una entidad financiera gestionada por dirigentes políticos que, además, atraviesa las lógicas dificultades del sector, los argumentos con que el afortunado dirigente socialista pretende justificar la percepción de una cifra tan abultada resultan directamente escandalosos.

En contra de lo que afirma Francisco Fernández, prejubilado de oro y actual número dos del PSOE en las listas del congreso, no se trata del pago de una compensación en virtud de los derechos adquiridos como trabajador de la entidad de ahorro, tal y como han denunciado acertadamente los sindicatos de Caja España que negociaron el Expediente de Regulación de Empleo previo a la fusión con Caja Duero. El socialista leonés, de hecho, hacía años que no pisaba la oficina de la caja de ahorros pues prefirió declararse en excedencia para dedicarse a sus tareas públicas, por cierto, extraordinariamente bien remuneradas como es habitual entre nuestra casta política, así que difícilmente puede homologar su condición laboral a la del resto de trabajadores de la entidad.

Nada le impedía haber continuado en esa situación de excedencia por cargo público, dado que con toda probabilidad va a ocupar un escaño del Congreso a partir del próximo 21 de noviembre, y acceder a la pensión que le correspondiera una vez llegara a la edad de jubilación como cualquier otro trabajador español. Sin embargo los socialistas, tan dados a la denuncia de los llamados “recortes sociales”, se cuidan mucho de que sus finanzas sufran el menor menoscabo como sí les ocurre a los ciudadanos normales de cuyo esfuerzo se aprovechan sin rubor.

Por más que el Sr. Fernández pretenda disfrazar la percepción de esa indemnización tan generosa con argumentos de equidad respecto al resto de trabajadores de Caja España, resulta palmario que su condición de cargo político es la clave que explica lo abultado de la cantidad que va a percibir a diferencia del resto de empleados de la entidad que, ellos sí, han acudido a su puesto de trabajo hasta el mismo momento del despido.

Cuando los oradores del PSOE leonés acusen en sus mítines a la avaricia de la banca como la culpable de todos los males, argumento habitual de los socialistas, tendrán la ventaja de que no será necesario que miren muy lejos. Sentado en la tribuna, como número dos en esa provincia, encontrarán el ejemplo perfecto.

vía EDITORIAL – Los prejubilados de oro del PSOE – Libertad Digital.